Justicia Divina – “De Corazón a Corazón” por Eunice Franco


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Recordarán que en la columna anterior hablé del dolor y por ende del sufrimiento, pues hoy hablaré de la causa de éstos.

Nuestras “acciones”correctas o incorrectas, son las generadoras de nuestras experiencias en ésta y otras vidas. Si la balanza pesa más en las acciones correctas, entonces serás recompensado con Darma –proveniente del sánscrito: realidad o virtud-, pero si tus acciones son incorrectas, entonces recibirás Karma–proveniente del sánscrito: acción o acto-. Aquí radica la única diferencia entre los seres humanos, es decir, por qué nacemos en determinado lugar, con cierta gente, ricos o pobres, sanos o enfermos, de físico atractivo ó no, algunos dementes y otros cuerdos, etcétera. Esto se debe a que cada persona posee su propio karma y darma.

Los siguientes refranes explican mejor este misterio universal: “El que siembra rayos, cosecha tempestades”; “con la vara que mides serás medido y con ventaja”, “ojo por ojo y diente por diente”, y “el que a hierro mata a hierro muere”. Esto apreciables lectores, es una ley universal y del alma, ley de causa y efecto, ley de compensación, que tiene como propósito hacernos crecer en el mundo espiritual, también conocida por muchos como: ¡Justicia Divina!

Cuando renacemos en este mundo, traemos con nosotros energía trascendente, es decir, ciertas características físicas y mentales, negativas y positivas, que son consecuencias de nuestras acciones en vidas pasadas, como si trajéramos semillas en nosotros que requieren germinar en esta vida con el propósito de aprender algo nuevo y avanzar en el camino a la liberación o Nirvana (Según el budismo).

El karma y darma tarde o temprano se hacen presentes y tienen como propósito enseñarnos el camino del arrepentimiento y la transformación dado lo mucho que duele, sobre todo el karma, ya que el darma siempre es una recompensa.

Existen personas que siguen revolcándose en el sufrimiento, por temor a enfrentar el dolor o a descubrirse así mismos, volviéndose cínicos del aprendizaje creando más de lo mismo y generando a su vez karma.

Muchos hemos cometido acciones que son caóticas y provocan dolor, esto se debe a que somos inconscientes de las consecuencias de dichos actos, pero una vez que esta ley se hace presente, pffff… olvídate de que las vuelves a cometer ¡duele demasiado! y si lo vuelves hacer una y otra vez, es porque sigues aferrado a tus propias perturbaciones mentales, el odio, la ignorancia y el apego (todos producto de la mente de tu ego) que generan una y otra vez sufrimiento sin parar. Quien viola la ley crea dolor para sí mismo y sigue dormido de conciencia.

¿Hay manera de evitar el Karma? ¡Sí, si la hay! No es un camino sencillo, requiere disciplina, compromiso y entrega, y significa transformarse,  es tomar acción para generar una discontinuidad con el pasado, para ello es necesario eliminar de tu mente el aferramiento propio a todo lo que te vuelve esclavo: los pensamientos referentes al pasado- engaños, traiciones, maltrato de cualquier tipo, robos, acuerdos rotos, etcétera -, el futuro – falsas ilusiones, eventos que hubieras querido sucedieran y no ocurrieron -, y todos los sentimientos que te perturban – desprecio, odio, miedo, rabia, rencor, frustración, etcétera -., lo cual se logra a través de la meditación.

Para evitar el karma deberá haber una conexión entre el ego de tu mente y tu alma, es decir, volverte una totalidad en ti mismo y con el mundo; también requiere de un arrepentimiento, no de ese que te lleva a la culpa sin remedio, sino del notar que la regaste, sentir el dolor de los otros, perdonarte a ti mismo y continuar con la gran aventura que es la vida. El libre albedrio que tienes es lo que se debe usar aquí, recuerda siempre que de todos los actos que realices vas a rendir cuentas ante la  ¡Justicia Divina!

Por cierto, el elemento clave para ello es el VALOR, sé valiente y mata el pasado, no permanezcas en la culpa y escondido dentro de ti, afligido toda una vida y sin aprender la gran lección. Descúbrete a ti mismo, encuentra la esencia de tu alma y permítele a ésta liberarse de su memoria pasada.

 

“De Corazón a Corazón” por Eunice Franco

@EuniceFrancoL

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