El divorcio y sus consecuencias en los hijos.


Share Button

El divorcio es un momento fuerte para las dos personas que lo enfrentan, porque significa dolor ante un fracaso en una de las empresas más importantes de la vida, como es el matrimonio, así como una pérdida de un ser que en su momento se consideró la persona con la que se iba a pasar el resto de tu vida. Enmedio de los sentimientos de dolor y coraje que genera el divorcio, muchas veces los involucrados se olvidan de los hijos y de todo, de cómo va a afectarles a ellos las decisiones, discusiones y pleitos que se entablen, sin pensar en  el divorcio y sus consecuencias en los hijos.

Los niños sufren la pérdida de su familia y de uno de sus progenitores, sin mencionar las cosas materiales, lo cual sin duda va a tener efectos en su desarrollo y situación emocional. Esto los lleva a vivir un duelo y un período de tristeza, que si no se logra superar puede generar una depresión constante en el niño.

El divorcio y sus consecuencias en los hijos.

De acuerdo con Carmen Maganto Mateo, las principales consecuencias del divorcio en los hijos son:

  • Disminuye el rendimiento intelectual, principalmente durante el proceso de divorcio y en el período inmediato al mismo. Esto es más notorio en niños de 10 a 11 años.
  • Surgen en los niños sentimientos de culpabilidad, inseguridad y dependencia, volviéndose más introvertidos, sumisos y timidos. Esto se ve más acentuado en los menores de 6 años, aunque también se ven afectados de esta forma los niños de 6 a 11 años.
  • Cuando los hijos son adolecentes los efectos del divorcio son agresividad, rebeldía, desobedencia y ansiedad.
  • Los hijos se vuelven más reactivos y suspicaces ante las reacciones emocionales de sus padres, sobre todo si han sido objeto de sus agresiones.

En la mayoría de las ocasiones los padres se olvidan de los sentimientos de los niños durante el divorcio y se entablan en una pelea de egos y convierten a sus hijos en un intrumento  más para tener el poder.

Los errores más comunes durante el divorcio es utilizar a los hijos de diversas formas:

  • Hijo cartero. No debes usar a tu hijo de mensajero, ¨dile a tu papá que debe pagar la colegiatura¨ o ¨recuérdale que mañana debemos estar en tal lugar¨, la comunicación con tu expareja debe ser directa y no utilizar a tu hijo y ponerlo en una situación totalmente incómoda al ir y venir con mensajes. Si tu comunicación es difícil, elige un familiar adulto para enviarle mensajes.
  • Hijo posesión. Utilizar a tu hijo sólo como una posesión que peleas tener sólo por el hecho de quedarse con el premio es muy dañino para el niño, pues sólo lo estas usando como un objeto y los niños perciben como son utilizados, sobretodo, si no se le presta atención o sólo te dedicas a comprarle caprichos para tenerlo contento y así no dé lata.
  • Hijo paño de lágrimas. Los niños necesitan explicaciones de lo que está sucediendo, pero no se deben dar detalles de todo lo que te ha hecho tu excónyuge, porque puede generarle culpa y confusión. Por lo que es mejor buscar una amistad o un familiar con quien te desahogues y no afectes a tus hijos con tu dolor.
  • Hijo espía. No debes asediar a tu hijo con preguntas sobre lo que hace y dice tu expareja cuando está con él, pues le generará mucha ansiedad y tensión. Por más curiosidad que te cause saber sobre tu ex, debes dejar libre a tu hijo para que te comenté sólo lo que él tenga ganas de compartir.
  • Hijo suplente de la pareja. Querer ver en el hijo un suplente de tu excónyuge y darle cariños en exceso, dejar que duerma en tu cama, etc. puede generarle conflictos y ansiedad, pues también se sentiría responsable y con la obligación de suplir la responsabilidad de tu expareja.
  • Hijo pelota. Criticar y descalificar a tu excónyuge para que tome partido, es algo que le genera ansiedad, al ponerlo a decidir a quien quiere más, es como ponerlo entre la espada y la pared y no va a disfrutar los momentos que comparta con cada padre.
  • Hijo enemigo. Ver a tu hijo como un reflejo de tu expareja, sobre todo si se parece a ésta, es algo dañino para ti y para tus hijos, pues lo estarás culpando indirectamente de todo lo que te hizo tu expareja y puedes dañar mucho su autoestima. En este caso es mejor recurrir a un terapeuta que te ayude a superar tu divorcio, tus odios y traumas.

Lo mejor es explicarle a los hijos sólo lo que pregunten con sinceridad, sí, pero sin ofender y juzgar a tu expareja. Debes enfocarte en disfrutar el tiempo que pasas con ellos, que sea tiempo de calidad y no se convierta en un momento para liberar tus emociones y traumas que te generó el divorcio.

Recuerda que tu deber como padre o madre es brindarle a tus hijos una educación y un desarrollo en todos los aspectos, por lo que debes contribuir a que tus hijos acepten y digieran la separación de sus padres, para que no guarden culpas y traumas que pueden afectar sus relaciones con los demás.

Fuente: Carmen Maganto Mateo. Consecuencias psicopatológicas del divorcio en los hijos. 

Share Button
Otros Artiículos