Embarazo: Mitos y Verdades


Share Button

Llegó el momento en que la mujer afronta la responsabilidad más grande de su vida: El momento de ser madre. Una vez que la noticia del embarazo se confirma miles de consejos llegan a la vida de una, la mayoría de ellos son conocimientos empíricos y que fueron dados a través de las generaciones. Las bisabuelas, las abuelas, las mamás y ahora te toca a ti recibir todo tipo exhortaciones que hasta pueden parecer descabelladas.

No culpes a tus generaciones pasadas de los consejos de antaño. El embarazo hasta el día de hoy sigue fomentando mitos y leyendas propias que hoy queremos aclarar con la ayuda de profesionales y mediante la propia campaña de la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud (SPPS)

 

 

Mito: La forma y la altura del vientre pueden indicar el sexo del bebé.

Verdad: La forma y altura del vientre están determinadas por el tono muscular y uterino, y por la posición del bebé. Por esto, es posible que alguien crea que tu bebé es un varón al ver que tienes el vientre bajo, cuando en realidad el bebé simplemente ha descendido hacia la pelvis porque se acerca el día del parto.

 

Mito: Si durante el embarazo se padecen muchas agruras, el bebé tendrá mucho cabello.

Verdad: La acidez durante el embarazo depende de otros factores, como el hecho de que los tejidos se encuentren más relajados por las hormonas o la presión de su útero en el estómago. Nada tiene que ver con la cantidad de cabello que pueda tener el bebé.

 

Mito: La mujer embarazada debe comer por dos.

Verdad: Esto además de ser falso, puede ser peligroso. El sobrepeso es uno de los principales enemigos y responsable de muchas complicaciones en el embarazo. Involucra presión arterial, diabetes gestacional, e incluso propensión a la preclamsia. No se trata de comer mucho, sino de comer MEJOR en calidad nutritiva.

 

Mito: La actividad sexual durante el embarazo pone en peligro al bebé.

Verdad: Las relaciones sexuales en una pareja estable son de mutuo acuerdo y con el fin de generar sensaciones de amor y placer. Durante el embarazo hay preocupación y cuidados extra que pueden alterar la dinámica sexual regular, ya que la excusa es el bienestar del bebé. Siempre y cuando la mujer se sienta cómoda consigo misma y lleve un embarazo normal, el coito no implica ningún riesgo para el bebé.

 

Mito: Hacer ejercicio adelanta el parto

Verdad: El ejercicio moderado y controlado beneficia a mamá y bebé. Incluso existen estudios asegurando que al realizar ejercicio durante la gestación, se acorta el trabajo de parto y ayuda a la recuperación posparto.

 

Mito: Tu pareja puede experimentar algunos signos y síntomas característicos del embarazo como náuseas, vómito, antojos y sueño.

Verdad: Se tiene conocimiento que en la saliva de las embarazadas están presentes las hormonas propias del embarazo y que al estar en contacto con el varón (a través de besos, por ejemplo) pueden absorberse. Algunos hombres vomitan y tienen antojos pero de todos modos, todo pasa por una cuestión emocional y no por un problema patológico.

 

 

Estos pueden ser algunos de los mitos más desmentidos, pero la aventura del embarazo conlleva a muchas más historias y cuentos que muchas mujeres tienden a creer para cuidar a sus bebés.

Lo concreto es que es fundamental platicar con tu médico para no tener dudas e informarte en base a estudios fidedignos para el cuidado del embarazo, parto y post-parto. Tu doctor puede brindarte material confiable y así comprobar que mucho de lo que se pueda decir, por más que te lo repitan, es nada más que un viejo mito.

Share Button
Otros Artiículos