¡Feliz día Papá! – Por Leily Diazmacip


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El abuelo Sergio también nos enseñó, entre quien sabe cuántas cosas invaluables, a olfatear el extremo sur de un melón antes de abrirlo. Si no estaba perfumado, si con el puro olfato no se sentía uno la fruta entre los dientes, aún no estaba listo para otorgarnos su secreto, -lo mismo sucede con los amores – decía-. Hay que olerlos bien antes de probarlos.

Ángeles Mastretta

En México y en la mayoría de los países de Latinoamérica el tercer domingo de Junio celebramos el día del padre. Esta celebración tiene su origen en Washington, dónde la señora Sonora Smart Dodd, fue quien propuso la idea del “Día del Padre” en 1909, ella quería reconocer a su padre, Henry Jackson Smart, quién era veterano de guerra civil, y que quedó viudo al morir su esposa en el parto de su sexto bebé. Fue hasta que Sonora creció, que se dio cuenta de la enorme labor y entrega que su padre había puesto en su educación, sin duda, un verdadero ejemplo de padre.

Hoy en día, esta celebración, al igual que el día de las madres o el día del niño, se ve opacada por toda la mercadotecnia que viene junto con tráfico, tiendas y restaurantes llenos, sin embargo, es bueno recordar el origen, y aprovechar para dar un abrazo a aquellos hombres, que dijeron a un bebé: ¡bienvenido a este mundo!

¿Pero cuando empiezas a ser papá? Muy fácil, desde el día en que un hombre sabe que su pareja está embarazada, incluso puede ser antes, cuando se planea tener un bebé y para algunos  el día en que deciden casarse y formar una familia, tomarse en serio este papel marca una gran diferencia en la vida de un nuevo ser humano.

Algunos estudios demuestran que los niños y niñas que tienen padres o una figura paterna que se involucra, son cariñosos y tienen un mejor resultado en la escuela, además son pacientes y pueden manejar el estrés y las frustraciones asociadas con mayor facilidad que los niños con padres menos involucrados.

Incluso desde el nacimiento, los niños y niñas que tiene papás que participan en su cuidado y crianza tienden a ser más seguros emocionalmente, a tener la confianza para explorar sus alrededores y, conforme van creciendo, a establecer mejores vínculos sociales.

Es importante mencionar que en la mayoría de las ocasiones, el tiempo que pasa un padre con sus hijos es mucho menor que el que pasa una madre, sin embargo, su interacción a través de  actividades estimulantes puede ser mucho mayor, en estos juegos los niños y niñas aprenden a manejar sus emociones, incluso en los juegos rudos pueden aprender a no perder el control, de esta forma el acompañamiento de un padre va más dirigido hacia lo que el niño y la niña tendrá que vivir en el mundo exterior.

Ser papá es muy importante, ¿no te parece?, y muy pocas veces se habla de lo que un papá hace por su hijo, un padre educa y acompaña de una forma muy peculiar, pues está detrás de un pequeño enseñándole a ser libre,  libre para amar, lo que incluye  la posibilidad de que se vaya de casa algún día, de que experimente logros y fracasos. Un padre tiene experiencia en esas elecciones y su amor por el ser humano que un día llego a cambiarle la vida, es tan grande que impide limitarlo,  ese amor viene acompañado de compasión que le permite darle un espacio de nuevo para recuperarse y emprender el vuelo de nuevo, de ahí quizás la razón de que las manos de papá tengan que ser fuertes, pues nos sostienen cuando se necesita.

Aprovechemos este día para festejar a papá, una buena idea es elegir alguna experiencia, visitar algún lugar juntos, organizar algún juego entre la familia, salir por la noche solo ustedes dos, será interesante lo que papá tenga para contarnos.

Cierro con una frase de Sabines que hace poco me envió en un mensaje de texto mi abuelo y que me parece resume todo lo que un papá puede enseñar a un hijo sobre vivir: “A mí me encanta Dios. Es un viejo magnífico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega, y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna o nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe con las manos. A mí me encanta Dios”

De esto se trata la vida de jugar como papá nos ha enseñado confiando en lo que creemos pero también aventurándonos a conocer nuevos caminos, además, siempre estará papá para echarnos una mano.

Hay muchos papás a quienes darles las gracias por regresarnos al camino cada vez que ha sido necesario, y aunque hay que hacerlo siempre, tomemos de pretexto esta fecha para decir feliz día papá.

 

Para mayor información:

leily.diazmacip@gmail.com

Fuente: Papalia, D. (2010). Desarrollo Humano. McGrawHill.

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