Grupo de Apoyo: La Mujer y Sus Miedos


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En días pasados me empecé a cuestionar el por qué varias mujeres exitosas de repente se paralizan y deciden parar, justificando su estancamiento de muy diversas formas como “se me está pasando el tiempo para tener hijos, quiero un descanso, estoy muy estresada,…” y eso que solo les faltaba un peldaño para alcanzar el éxito laboral, para obtener el puesto por el que lleva años luchando. ¿Te suena conocido?

Llegó a mis manos un libro “El Complejo de Cenicienta” de Colette Dowling, hizo me que estremeciera, me hizo reflexionar sobre estos miedos que enfrentamos las mujeres y nos impiden disfrutar en plenitud nuestra libertad, yo empecé por definir lo que es el miedo… “El miedo o temor es una emoción caracterizada por un intenso sentimiento, habitualmente desagradable, provocado por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza…” definición que tome de Wikipedia pero vas más allá.

Yo no digo que los hombres no tengan miedo pero las mujeres hemos desarrollado todo un repertorio de excusas para no hacer frente a nuestros miedos, si así en plural, por que van desde el trabajo, a la casa, a la crianza de los hijos, la salud, el amor de pareja, al éxito y un gran etcétera. Y me pregunto ¿a qué le tengo más miedo? ¿El miedo me paraliza? ¿El miedo es el que crea la angustia que siento? Y podría seguir. Seguí leyendo el libro y más dudas aparecieron pero también más certeza.

Desde niñas se nos ensena que somos débiles, frágiles y que debemos buscar el apoyo de alguien más por que nosotras SOLAS nos podemos hacer nada, y no digo que nuestros padres lo hagan concientemente, ellos tratan de protegernos pero eso invalida nuestro deseo de INDEPENDENCIA, si así con mayúsculas.

Cuando damos nuestros primeros pasos en este mundo, posiblemente se angustiaron al pensar que podríamos caer y lastimarnos, tú lo viste y en vez de sentir felicidad, te dio miedo pero no sabes ni a que…Al hombre se le alienta, da los primeros pasos y no importa que se caiga él es fuerte y aguanta eso y más, o no?

Poco a poco empezamos a experimentar queremos correr y no caminar pero mama anda tras nosotras, eso sin contar que siempre llevamos vestido y si caemos se lastiman nuestras rodillas…ni que decir de nuestra autoestima. Es una forma de invalidarnos, nos atemoriza y así desde temprana edad el MIEDO  se cuela en nuestra vida…y tal vez nunca salga.

En la adolescencia en ese momento de maravillosa rebeldía, los padres reprimen cualquier movimiento natural del cuerpo…y sueltan toda la retahíla de cómo debemos cuidarnos en todos los aspectos es decir, el cuerpo (tendencia a engordar), la piel (aparece el horrible acné), el lenguaje (nada de malas palabras), lo modales (como te sientas) y la ropa (olvídate de la minifalda y los escotes).

Tanta represión nos coarta la libertad de cometer nuestros propios errores, y se nos dice que esperemos a nuestro príncipe azul quien vendrá a salvarnos…De qué? O De quién?…así pacientemente te preparas para esperar al que vendrá a salvarte. Claro están las que se rebelan y estudian una carrera profesional con miras hacer una vida laboral productiva y cumplir cada uno de sus sueños, alejándose de las normas de la sociedad y de las expectativas de los padres.

El trabajar con tus miedos es un primer paso para lograr Tu independencia, únete al Grupo  de Apoyo “La Mujer Y Sus Miedos” en Perfil Mujer.

Favor de confirmar tu asistencia al 5245-7458 o por correo a contacto@perfilmujer.com.mx

Texto por Elizabeth López M.

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