La mujer y sus miedos


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 “El Miedo me paralizaba, solo veía el techo de mi cuarto y las lágrimas escurrían por mis mejillas, se me presentaban tantos caminos y no sabía cuál tomar, solo me quedaba echa un ovillo. La angustia me cerraba la garganta y sentía mis piernas entumecidas pero no hacía nada. Como pude me levante y camine, mi cuerpo encorvado, las manos crispadas y los ojos enrojecidos. Estoy SOLA, sin esposo ni hijos ni trabajo…”  Se te hace conocida esta descripción a mí sí, yo la viví, la sentí en toda su potencia, cuando sentí que no podía más, tome la decisión más difícil pero la más liberadora….trabajar en MÍ.

Me tome el tiempo para ahondar en mi esencia, en mi yo y volver a tomar las riendas de mi vida, de mi trabajo y de mi salud. Suena fácil pero no lo es. Enfrentar cada uno de mis miedos, sin culpas, sin prejuicios y sin juicios.

En qué momento le di las riendas de mi vida a otra persona, en mi caso a mi marido, fui salvada, encontré un lugar seguro y alguien que cuidaría de mi pero todo resulto tan solo una ilusión que peso como una lápida, si la de la muerte de mi independencia pero de donde viene esto.

A lo largo de nuestra infancia se nos repite que vendrán a “salvarnos” y que estaremos seguras y seremos felices por siempre; lo que no se nos dice que el costo es muy alto, la perdida de quien realmente somos y todos nuestros potenciales.

En la actualidad las mujeres estudiamos, trabajamos y ocupamos puestos de gran jerarquía en el campo laboral y político pero todavía esta insertado en nosotras la necesidad de ser apoyadas y alentadas por otros. Nos volvemos independientes pero en el interior no defendemos esta verdad, no hay compromiso y responsabilidad, y sobre todas las cosas la Libertad de hacer con nuestra vida lo que queramos pero la libertad asusta.

Si, la libertad asusta, nos responsabiliza a ser auténticas y sinceras con nosotras mismas, no depender o escondernos detrás de nuestros padres o maridos, al separarnos de estas figuras de autoridad nos damos cuenta que las opiniones y valores no son los nuestros si no los de ellos….Cito a Colette Dowling” En realidad no tengo ninguna convicción propia. En realidad, no sé qué opino o que creo “.

Cuantas veces las decisiones que tomamos están influenciadas por nuestro padre, o en algunos casos ellos deciden hasta con quien te casas sino de lo contrario el retirar su apoyo y sentirás el rigor de la soledad y de la desaprobación. Aunque esta no tome en cuenta lo que sentimos, nos invalida.

Correr riesgos, hacer planes para el futuro, decidir por ti que te conviene y que no, y ejercer la libertad son derechos de todas las mujeres pero hay que comprometerse a fondo. Estas dispuesta…Es el momento que tomes las riendas de tu VIDA y las vivas con toda la intensidad de que eres capaz, si da miedo pero hazlo con la práctica de tu libertad se ira el miedo.

Te esperamos en el Grupo de Apoyo “La Mujer y sus Miedos” en Perfil Mujer.

Por Elizabeth López

Psicoterapeuta Corporal

Para mayores informes favor de llamar al 5245-7458 o envíanos un correo a contacto@perfilmujer.com.mx

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