Tus Botones Rojos


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“¿Porqué hay quienes parece que saben cómo hacerme enojar?  ¿Porqué hay quienes saben darme donde mas me duele? ¿Porqué saben de qué pie cojeo, tan obvia soy?

Alguna vez te has oído decir esto? aunque no sea en voz alta?  Te suena familiar?

Bueno pues hoy voy  hablarles sobre algo que todas vivimos, pero que pocas saben que se le ha puesto un nombre formal,  ya que es algo real y que experimentamos una o mas veces al día y estos son los Botones rojos.

Los botones rojos son aquellos que parece que la gente aprieta e inmediatamente nos prenden, y se pueden manifestar de diferentes formas, ya sea con dolor en el estómago, o apretando la mandíbula o con un dolor de cabeza tan fuerte que parece infinito.    Son esos botones que ese alguien que nos enfurece,  parece que sabe donde están y los aprieta.  Son nuestros “talones de Aquiles”, como comúnmente se les conoce.

Podremos pensar que saben donde darnos y que saben que es lo que más nos duele, pero eso solo podría pasar con personas cercanas; la verdad es que la mayoría de las veces no lo saben, pero tocan nuestros botones rojos y lo peor es que nosotros mismos se los permitimos, porque no los tenemos identificados.

A mi por ejemplo, me pone muy de malas, la gente con poco civismo, que tira basura en la calle, que no deja pasar, que no deja sentarse a un adulto mayor que necesite mas el asiento que él o que invade los lugares de estacionamiento de las personas que necesitan bajar con sillas de ruedas.   También me enoja enormemente las faltas de educación y de respeto, la discriminación y el abuso.

En pocas palabras me enoja y me entristece que haya personas, que no saben ponerse en los zapatos de los demás y que no son conscientes de que todas nuestras acciones tienen consecuencias.   Al observarme, aprendí que me enoja tanto por la enorme impotencia que siento, porque no puedo pelear con todos, porque la educación me estorba y no puedo contestar o porque simplemente no mido 2 metros y mi masa muscular no es ni siquiera visible.

Lo que he concluido es que puedo ayudar educando a los que tengo cerca y a los que se acercan a mi, y así anteponernos a situaciones como éstas, para que por lo menos ellos nunca las hagan y mi granito de arena es y siempre ha sido, primero cambio yo y después cambiaré a los demás.

La buena noticia es que si trabajamos en nosotros mismos observándonos, evaluándonos y haciendo pequeños cambios, en un plazo no muy largo, lograremos controlar esas reacciones que provocan en nosotros, quienes aprietan estos botones; reconociendo lo que sentimos, validándolo  y luego dejándolo ir.

Ya sé que pueden estar pensando:  “se dice fácil y en la práctica no lo es tanto”, eso es cierto, se dice más fácil de lo que es en realidad, pero créanme lo he vivido y lo he practicado y si hiciera una lista con los botones rojos  que tenía seguramente vería que se han reducido a amarillos y tal vez ya, hasta son mayoría.  Sé, haciendo ahorita rápido mi lista mental, que todavía tengo DOS botones rojos (bueno dos personas que los tocan) y que todavía no puedo controlar y aunque de repente los domino, todavía no me doy de alta, pero sigo trabajando en ellos, les prometo dominarlos pronto.

¿Cómo pasó esto?  Aprendí a reconocer lo que me enoja  (dejando a un lado al ego) y ya no dejo que ni siquiera me altere, no me engancho con esos pensamientos de ira, de hecho intento cortarlos de raíz y sino se puede, me respondo mentalmente con propuestas positivas para yo evitar hacer o decir eso.

Además trato de ser empática, no todo el Mundo es quien yo creo que es, basándome en hechos que tal vez duraron 2 minutos, todos tenemos días malos y en éstos no somos quienes somos en realidad.

De aquí la importancia de no dejar que nuestros botones rojos nos dominen, sino de que nosotros los dominemos, porque sino, esto se vuelve una circulo vicioso (nosotros ponemos de malas a otro y ese otro a otro …), mejor cortemos de raíz y convirtámoslo en un circulo virtuoso aprendiendo a vernos, reconocernos y siendo mejores que ayer.

Para más info. Ven a una conferencia ó únete a uno de mis talleres en Perfil Mujer, si lo que leíste te gusto, seguro que lo que oirás en la conferencia o en el taller te será de mucha ayuda

Nos leemos en 15 días!  Un beso!

Tere Fierro

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