ZOMBIES MEXICANOS – Por Eunice Franco


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Estaba formada aproximadamente en el décimo lugar de una fila muy larga, de pronto una chica se metió atrás de mí, tenía dos opciones: la de siempre y la de usar mi voz.

¿Cuántas veces en tu vida has elegido permanecer callado ante un abuso que crees no te afecta? Y lo crees porque eliges escuchar todos esos pensamientos que te dicen: “Al fin no se metió delante de mí”, “En todo caso que le diga algo el señor que está atrás de ella, es su obligación”, “Yo ni vela tengo en el entierro, no es mi problema”, “Para que me meto en líos”, “Para que le digo algo, si me va a decir, ¡¿Y a ti, qué te importa?!”, “Al fin es sólo una persona”, “Al fin nadie se da cuenta, ni dice nada”, “Además, a nadie le importa”, “Ya ni modo”, “¡Que flojera!”… Y así, una vez más, elegiste callar tu voz permitiendo un abuso, incluso a ti mismo.

Solemos considerar este tipo de eventos “insignificantes”, pero no lo son, cuando tú no usas tu voz, los mensajes inconscientes son: “No eres importante”, “No mereces mi atención”, “Mientras yo esté bien me vale lo que te pase”, “Eres insuficiente”, “No vales y no eres digno de respeto”, “Cualquiera puede abusar de ti”, “Eres tonto porque te formas”, “El que no transa, no avanza”, “Las reglas no sirven para nada”, “Lo que hagas me tiene sin cuidado”, “En México las cosas nunca van a cambiar”, “Todos somos unos corruptos”, “¡Te chingue!”…

En México, todos somos parte de este gran problema por abusadores y por permitir el abuso. Yo solía ser de las personas que se quedaban calladas y que solo mascullaba en mi cabeza pensamientos como: “Vieja egoísta, por eso somos tercermundistas”, “¡Que inconsciente y más el imbécil que dejo se metiera en la fila!”, “¡Es una naca sin educación!, “¡Que dormida está!”… y así,una vez más, dejaba pasar un abuso en mi país, hasta que un día me pregunte: ¿Qué puedo hacer yo ante este tipo de situaciones?, y me di cuenta que mucho más de lo que creía, pero para ello tendría que usar mi voz, algo que no usaba desde hace varios años, debido a mi resignación, mi arrogancia, mi inconformidad con el sistema, mi apatía, mi flojera, mi falta de compromiso, mi nepotismo, todo eso que yo tanto criticaba de mi país, de su gente, que no había notado que también vive en mí, y que eso me estaba convirtiendo en una Zombie, un ente sin consciencia, comiéndome a la gente a mi paso.

Ahora, pienso que mi país no requiere  más de lo mismo, así que lo que yo puedo hacer, es transformar mis pensamientos y actuar usando mi voz, no vendiéndome, señalando si es necesario. No creas que me agrada tanto la idea, de hecho me da miedo, porque probablemente seré rechazada, criticada y juzgada, pero prefiero  ser Zombie sólo en el ZombieFest que toda mi vida.

¿Tú de quién abusas en tu casa, escuela u oficina? Quizá te comes el pan de tu hermano sin pedir su autorización, o tratas mal a tus papás, o permites que tu jefe abuse de tu tiempo, o abusas de tus trabajadores, o te burlas de alguien, o permites que se burlen de ti, o se te olvida regresarle la llamada a alguien, o no pagas tus deudas, o tiras la basura en la calle, o ves que alguien más la tira en la calle, todo esto de forma indolente.

Todo esto se ve reflejado en TU VIDA cotidiana, y mientras no te des cuenta cuanto nos afecta como mexicanos permitir estas situaciones, el país va a seguir en el mismo camino de la corrupción y el abuso, y peor aún tú quejándote.

El IMPACTO SOCIAL que tiene criticar, juzgar, hablar mal de la gente, levantar calumnias, chismear, ser indiferentes, es súper destructivo, es una forma de seguir creando; depresivos, violentos, suicidas, esquizofrénicos, drogadictos, haciendo de esto una bola de nieve inmensa, es un ciclo en el que nuestro país se encuentra atrapado.

¿Crees que la violencia con que ahora vivimos en México nació repentinamente?  Yo creo que no, la empezamos a generar permitiendo detalles como el que te narré al inicio de este texto, sólo que por falta de consciencia no quisimos “hacer” con responsabilidad lo que nos correspondía: USAR NUESTRA VOZ, creíamos desde nuestra zona de confort, que le correspondía a otro.   

¿Hasta cuándo vas a permitir que los valores de respeto y armonía se sigan perdiendo en nuestro país por andar como Zombies?, ¿Tú cómo vas a ser responsable de tu entorno, de tus acciones, de tus palabras, de tus pensamientos?, ¿Cuándo vas a tomar acción?

Al final, la chica se formó en el lugar que le correspondía. Estoy segura que esta pequeña acción creo una diferencia en el resto de las personas que presenciaron el evento y también creo que TÚ LO PUEDES HACER.

 

@EuniceFrancoL

“De Corazón a Corazón” – Por Eunice Franco

 

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